Los cuadros no se dibujan. Se tejen. Cada uno construido alternando la posición de los hilos a lo largo del telar, fila a fila, hasta que la geometría emerge de la estructura misma. No hay atajo para esto — es aritmética hecha física, repetida a lo largo de toda la superficie de la alfombra por un solo par de manos.
El tejido baetón le da a esta alfombra lana geométrica más cuerpo que un tejido plano estándar. La superficie tiene una calidad tridimensional tranquila: los cuadros proyectan una leve sombra entre sí, y el patrón cambia según la dirección de la luz y el ángulo desde el que se mira. De cerca se lee como textura. Desde el otro lado del ambiente, como geometría.
Arena y Madera. El tono arena es cálido y de rango medio — no tan pálido como el natural, no tan saturado como el camel. La madera es el registro más profundo: un marrón suave extraído de cortezas y plantas del altiplano argentino. Juntos forman una paleta que es cálida sin ser pesada, con patrón sin ser gráfica. Los dos tonos son suficientemente cercanos en valor como para que esta alfombra lana geométrica se ubique tranquilamente en un ambiente en lugar de reclamarlo.
Ambos tonos se logran únicamente con tintes naturales. Sin pigmentos sintéticos en ningún punto del proceso. Hecha por cooperativas artesanales en regiones remotas del norte de Argentina, en telares de madera, con lana hilada a mano — las mismas familias, las mismas técnicas, generación tras generación.
Disponible desde 90×150 cm hasta 275×365 cm. Para proyectos que requieren proporciones específicas, tamaños personalizados disponibles a través de nuestra página de Alfombras a Medida. Los diseñadores de interiores que trabajan en proyectos residenciales o comerciales pueden contactarnos a través de nuestro Programa para Profesionales.










